Una jornada en el mercado financiero está condicionalmente dividido en sesiones bursátiles: los horarios operativos de las grandes Bolsas del mundo. Abren de acuerdo a sus husos horarios.
La jornada bursátil comienza en la sesión del Pacífico, y después la asiática se superpone a esta; posteriormente la sesión de Londres asume el relevo y la norteamericana al final.
En las horas en las que una sesión se superpone a otra, las cotizaciones cambiar de manera particularmente rápida. Los analistas lo denominan como la llegada de un “periodo de volatilidad en aumento”.